Ante la cantidad de reboots de otras sagas superheroicas, X-Men decide expandirse volviendo a su origen, o mejor dicho, a su esencia primigenia, a los trajes amarillos, a los años 60, a la guerra fría, aunque con nueva perspectiva y sin desvincularse de los demás capítulos cinematográficos. Lo que viene a añadir “First Class” es ese pasado en el que el profesor Xavier y Magneto eran amigos y luchaban mano a mano. La película tiene dos caras. Combina escenas extraordinarias con otras realmente absurdas. La mayoría de estas ultimas por culpa de la sobresaturación de mutantes adolescentes. Los grandes momentos son sostenidos por Xavier, Magneto y Sebastian Shaw (el malo de turno), que incluso están muy bien interpretados. La acción y los efectos especiales de baratillo completan el divertimento dejando trabada una cinta que lo tenia fácil para aspirar a más.
Dirección: Matthew Vaughn - Guión: Jane Goldman, Ashley Miller, Jamie Moss, Josh Schwartz, Zack Stentz (Historia: Bryan Singer) - Música: Henry Jackman - Fotografía: John Mathieson - Intérpretes: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, January Jones, Jason Flemyng, Rose Byrne, Oliver Platt, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Álex González, Lucas Till, Zoë Kravitz, James Remar, Matt Craven, Rade Serbedzija, Michael Ironside, Laurence Belcher, Bill Milner, Beth Goddard, Morgan Lily, Caleb Landry Jones, Edi Gathegi, Hugh Jackman
