Drama familiar a la espera del Apocalipsis. Dos planetas, dos hermanas, entran en colisión. Cada una en representación de un miedo, el miedo a la muerte y el miedo a la vida. “Melancolía” comienza con unos primeros minutos de poesía visual que dejan impregnada toda la película. Lars von Trier consigue así construir un relato en la antesala del más bello final del mundo jamás contado, algo que es una inquietante contradicción, y aun más viendo lo dramático y desesperanzador que es su film. El director por contra se deshace de algo básico, el corazón. Su película no emociona.
